En los últimos tiempos, el uso del fular para llevar al bebé ha experimentado un gran auge, siendo cada vez más las mamás que se deciden por este método de transporte que parece no aportar más que beneficios tanto para ellas como para sus hijos.
En este post veremos como esta técnica de transporte del bebé es completamente segura, siempre y cuando se observen una serie de normas básicas a la hora del transporte y se tengan en cuenta determinadas precauciones en la colocación del bebé.
La primera de las normas a tener en cuenta con el uso del fular para llevar al bebé, es que comprobemos, en todo momento, que la cara de nuestro bebé permanece visible. De esta forma se evita el posible riesgo de asfixia que se podría producir.
La cara del bebé siempre visible para evitar riesgo de asfixia.
También hay una serie de situaciones en las que el uso debe hacerse con cierta cautela. Es el caso, por ejemplo, de los bebés menores de cuatro meses, así como el de los bebés prematuros o niños que hayan nacido con un cuadro de bajo peso.
Hay que vigilar también, si usamos este método de transporte, en el caso de tratarse de gemelos o bien en aquellos niños que presenten algún tipo de infección que les afecte a las vías respiratorias, que son las que se pueden ver más afectadas con este transporte.
Lo primero que debemos hacer si nos decidimos por el uso del fular para llevar al bebé, es comprobar que el sistema que utilizamos resulta apropiado para el mismo. Eso lo vamos a saber tomando en cuenta tanto el peso como la edad del menor.
Vídeos con precauciones a tomar con el uso de fular elástico
Como hemos dicho, lo más importante cuando usamos este método portabebés, es asegurarnos que éste va a respirar bien durante todo el tiempo. Por eso es fundamental revisar con frecuencia la postura de nuestro bebé, para facilitar su respiración.
Si tenemos en cuenta lo anterior, resulta evidente que hay que revisar constantemente los posibles pliegues de la tela para que no obstruyan la nariz y la boca del bebé. Nada mejor que desanudar después de cada uso y volver a anudar cuando lo necesitemos.
Hay precauciones dentro del uso del fular para llevar al bebé que son de sentido común y que, no obstante, conviene recordar convenientemente. Así, debemos tener claro que mientras portamos al bebé en el fular, debemos abstenernos de cocinar para evitar posibles quemaduras.
Otro consejo que entra dentro del campo del sentido común es no relajarnos en lo que respecta al fular. Debemos comprobar con frecuencia que se encuentra en perfecto estado, haciendo hincapié en el estado de la tela y de las costuras.
Por último destacar que se trata de un sistema completamente desaconsejado en el caso de que vayamos a practicar algún tipo de deporte. Es evidente que de hacerlo estamos aumentando de forma significativa el riesgo de que el bebé sufra alguna caída.
Nudos básicos con fular y posiciones para portear al bebé.