Muchas de las depresiones postparto que se producen después de dar a luz en las mujeres no son diagnosticadas ni reciben ningún tratamiento. Pedir ayuda puede ser una de las mejores medidas que permitan salir de la depresión posparto, pero hay más cosas que se pueden hacer y que nos ayudarán a prevenirla.
Estaba insoportable. No tenía ganas de nada salvo de estar metida en la cama todo el día. Miraba a mi hija y solo sentía lástima, me daba pena pensar que yo era su madre y no la podía cuidar como ella merecía, que en aquellos instantes me daba igual todo e incluso llegaba a pensar que lo mejor hubiese sido no tenerla… Pasaba así la casi todo el día, dándole vueltas a todo. No podía comprender por qué estaba de esa forma y tampoco quería explicárselo a nadie, me avergonzaba de las cosas, algunas horribles, que llegaba a pensar.
Éste es el testimonio de Marta, una mamá que atravesó una gran depresión tras el nacimiento de su primera niña y que con ayuda de su doctora y de una psicóloga, empezó a mejorar y, finalmente, pudo explicar su experiencia
Si tú sientes algo similar, puede que estés atravesando una depresión postparto, una enfermedad que requiere tratamiento psicológico y médico urgente.
Cuando la maternidad se pone «cuesta arriba».
Aunque el embarazo fuese planeado y deseado es habitual que las mujeres acusen un bajón anímico en las semanas, incluso meses, posteriores al alumbramiento.
La idealización que se da en muchas ocasiones a la maternidad y que tienen su reflejo en frases como:
«Ser madre es una experiencia maravillosa»
«Lo más bonito que te pasará en la vida será tener un hijo».
hace más difícil que las mujeres puedan expresar sus sentimientos de una forma abierta y sincera cuando llegan a ser madres.
¿Qué causa la depresión postparto?
Se desconocen cuáles son las causas exactas pero sí que existe buen número de cosas que pueden favorecer o no que aparezca esta depresión.
- Ciertos trastornos físicos, como la anemia o alteración de hormonas tiroideas, pueden favorecerla. Por eso, ante cualquier sospecha de que la madre no se encuentra bien, es importante que visitar a su médico para que descarte cualquier otra dificultad.
- Experiencia del parto. si el parto ha sido traumático, con fórceps o cesárea urgente, o el bebé nació prematuramente, o se ha requerido un ingreso hospitalario, implican el haber vivido unas experiencias duras que pueden implicar una depresión o el síndrome de estrés postraumático.
- Falta de sueño y agotamiento. Es por ello que es muy imporante el aprovechar cada momento de descanso del bebé para descansar tú también o bien en otro sitio o durmiendo junto a él. En cuanto tengas un hueco haz pequeñas siestas de 20 minutos que te ayudarán a mejorar tu estado de ánimo.
¿Eres una heroina?, mejor pide ayuda
Las mujeres de hoy en día tenemos el síndrome de la «Superwoman»: nos creemos capaces de hacer cualquier cosa que nos propongamos pero además no tenemos la costumbre de pedir ayuda o de entender cuáles son nuestras limitaciones reales.
El nacimiento del primer hijo en muchas ocasiones conlleva una crisis que puede desencadenar en depresión. Es la primera vez, para muchas mujeres, que se dan cuenta que no pueden con todo e incluso llegan a pensar que no son capaces de hacer nada.
¿Por qué estoy tan mal si no hago nada en todo el día?
es una pregunta recurrente entre las madres que padecen depresión posparto.
Ese «no hacer nada» suele incluir: cuidar a su bebé todo el día, cambiarle muchísimas veces de pañal, amamantarle, atender llamadas telefónicas, hacer la lista de la compra para el padre, levantarse cuatro veces en mitad de la noche, etc. y además se sienten peor por no haber invitado aún a los tíos y primos lejanos a que vengan a conocer a su bebé, ni haber organizado una fiesta para la familia, ni haber organizado la ropa de la próxima estación… A veces la casa viene encima y lo que sienten muchas de estas madres son unas enormes ganas de huir.
Obsesión por el bebé
En otras ocasiones, la depresión se pone de manifiesto con obsesión por la salud del recién nacido o nacida, por su alimentación o por otras fijaciones. Es entonces cuando las visitas al pediatra se realizan repetidamente e incluso compulsivamente buscando un consejo o apoyo que haga más soportable la falta de seguridad que sienten con el bebé. En otras ocasiones los pensamientos llegan a ser realmente angustiosos, como expresaba una mamá que se sentía incapaz de bañar a su bebé por miedo a que se ahogara.
El primer consejo para cualquier madre con depresión es que no se quede sola con su bebé. De esta forma todo se le hará menos agobiante. La posibilidad de que haga daño al bebé son muy lejanas, pero de esta forma reduciremos la angustia que siente la madre al estar acompañada.
Uno de los principales problemas en la etapa del puerperio es que la sensibilidad está a flor de piel y ésta se manifiesta más con las personas más cercanas poniendo en dificultad la relación con ellas.
Es importante que la ayuda no recaiga solo en el padre ya que, en cierta forma, él también está viviendo su propia depresión haciéndose constantemente preguntas acerca de su relación de pareja, el antes y el después de tener el bebé, la soledad que siente el padre, el no saber cómo ayudar,…
Para ello es ideal es tener también la ayuda de una mujer experta: la madre, la abuela, una hermana o una buena amiga.
¿Qué efectos puede tener la depresión posparto en el bebé?
Los estudios recientes indican que el efecto de la depresión que padecen las mamás sobres los bebés puede ser reducido gracias a los cuidados de otras personas cercanas y al cariño.
Sin embargo, no es menos cierto que los bebés también sufren el que sus mamás se encuentren deprimidas, con lo que es importante que los más pequeños y pequeñas se encuentren acompañados en todo momento y que la madre nunca esté sola.
La lactancia no se debe suprimir al iniciarse un tratamiento psicofarmacológico ya que ésta ayuda a superar la depresión al crear vínculos muy fuertes entre la mamá y el bebé y considerarse ella más que importante para su criatura. Es importante que los médicos consideren aquellos medicamentos que son compatibles con la lactancia. En tal caso es importante motivar a la mamá y «aplaudirle» si hace falta ya que no es nada fácil amamantar a un bebé cuando se tiene la autoestima bajo mínimos.
¿Cómo prevenir la depresión posparto?
- Duerme todo lo que puedas, cada pequeño momento del día es importante.
- Sé realista, date tiempo, aunque parezca imposible, todo pasará.
- Busca el apoyo y contacto con otras madres en los grupos de postparto, de lactancia o de crianza, en parques, lugares públicos o incluso en Internet.
- Da un paseo diario, aprovecha para tomar un poquito el sol y hacer ejercicio suave: andar o estirarte en el parque.
- Tu bebé te necesita a ti y no te compara con otras. ¡No te compares tú!
- Simplifica tu vida diaria. Los bebés no necesitan el baño diario y tampoco es necesario que la casa esté como el oro.
- Intenta posponer visitas hasta que pase el primer mes, para poder descansar el máximo tiempo posible después del parto.
- Aprende a pedir ayuda, no tengas vergüenza, te sorprenderá saber que hay mucha gente quiere ayudarte y traerte una buena cesta de fruta o llevar a tus hijos mayores a dar un paseo mientras tú descansas.